Letras, números, vuelan libres de lado a lado, se ríen, se burlan al no poder tragarlos, luego giran alrededor creando una densa neblina. Atraviesan el cuerpo como pequeñas dagas, entonces una extraña sensación dejan correr por la sangre, tan pronto llega al corazón y al cerebro, temprano se esfuma y nacen nuevas. Un cambio influencian, una tempestad provocan y se ocultan en ella, y así lejos del entendimiento luego salen para encontrar al inconsciente, donde solo en sueños será posible encontrarlos, una buena maniobra creando un gran desafío mientras cantos agudos azotan a un poderoso oído, y un fuerte destello hace imposible la mirada, quedando solo el instinto como guía. Se declara una guerra por el dominio nuevamente, donde la sabiduría reluce como indomable estratega, necesaria para vencer y asegurarse de que así sea…