Savoir faire
5/23/09
Una extraña armonía en el movimiento. El vuelo de sus manos al argumentar su posición en una conversación. La forma en que mira al suelo cuando se ruboriza. El modo de caminar, rítmico, como quien tiene que conquistar el mundo cada día. La sonrisa contagiosa en las mañanas de primavera. Las mañanas de domingo con el periódico y un café. Las noches calurosas con camisa de hilo, como quien estuviese en las colonias. La copola siciliana cuando monta en bici o los guantes de cuero cuando conduce. Quien no lo conociese diría que se ha escapado de un club de "bon-vivant", de los años 50, que le gusta las películas de la "nouvelle vague" y que posiblemente un día, gritará:
La Guioconde aux metro.!!!!!!!
Quien sabe quien es... y sin embargo es tan fácil conocerlo