[Acá iría la mejor metáfora de todos los libros de Harry Potter, pero no quiero escribirla porque revela algo, poco o mucho, pero revela algo]
7 años pasaron de la primera vez que leí un libro de Harry Potter. 7 años de una historia que llegó a significar mucho más para mí que cualquier otra; mucho más de lo que podría haberme imaginado mientras leía esa historia sobre un chico que vivía debajo de las escaleras del número 4 de Privet Drive, esa historia de cartas voladoras, de un gigante llamado Hagrid y un andén conocido como 9 y tres cuartos. Y así es como, 7 años después para mí (y 7 años después para todos los personajes) veo una etapa cerrarse, la etapa más importante, por lo menos hasta ahora.
(Una de las más freaks, sí, para combinarlo con nuestra salida de hoy, jajajaj los amo :D)