El juego de la silla en la que nadie se quiere sentar
11/10/09
Hola
Todos en nuestra infancia hemos jugado alguna vez el juego de la silla. Para el que nació a los 18 años (no se sorprendan, conozco varios), el juego consiste en un número de sillas y alrededor de éstas un grupo de gente que tiene que ser igual al número de sillas más uno. Se pone la música un rato (no mucho, un minuto está bien) y cuando se para la reproducción todos intentan conseguir asiento. Como habrán inferido hasta acá, va a haber una persona que no logre sentarse. Ese participante pierde y es excluído del juego. Se repite hasta que quede un ganador.
Juego simpático por cierto, rendidor hasta los 10 años digamos (ahora no sé, creo que hoy un grupo de pibes de 10 años te organiza una orgía con travestis VIP merca y un show de Cacho Castaña) hasta ahí todo bien.
Pero cuando uno crece, la silla se va transformando en el lugar donde uno no quiere estar. Podemos empezar por la escuela, para seguir con la clásica silla de oficina donde uno pasa 9 horas al día esperando que Osama se acuerde de uno y tire aunque sea un MD80 de Austral contra el edificio, finalizando el eterno sufrimiento del burócrata.
No obstante algunos seres evolucionan más allá del homo sapiens² (si, aunque parezca mentira, el ser humano va por la versión 2.0) y se convierten en miembros de esa élite de facto a la cual la masa agrupa bajo el homogeneizador término de "políticos". Éstos retienen la mayoría de los rasgos de su etapa anterior (forrez, hijadeputez, fascismo, tirapiedrismo) sólo que a diferencia del resto sí pueden aplicarlo en mayor o menor grado contra los demás.
Y esta gente también juega al juego de la silla. Pero su versión es inversa. Gana el que no se sienta. Gana el que no se compromete. Gana el que zafa. Gana el que dice "yo no fui". A diferencia de su versión infantil, que tenía un sólo ganador claramente identificable, en ésta hay muchos ganadores anónimos. Por que, cuando alguien está en una silla, nosotros sabemos quién es. Pero, ¿A quién le corresponde una silla vacía?
Vayan entonces mis más sinceras felicitaciones a los diputados que ganaron hoy, faltando en masa a la votación por el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Saludos
PD: La imagen que ilustra este post tal vez sea la silla vacía más famosa política local.
Muyyy Buenoo