Vas a ir, bien.
Estás allí, perfecto.
Vuelves, mal, muy mal.
El problema de Disney es que no te quieres ir, te olvidas de los exámenes, de los problemas, ... Ains, lo primero que hago cuando vuelvo es mirar vuelos a mil y un destinos, pero acabo siempre en Disney. Será esa la magia? Ni me lo cuestiono mejor, sólo la vivo, porque de eso se trata, de estar allí y no preguntarte nada, sólo estar.
Porque como dijo alguien en este viaje: Es uno de los pocos sitios en que ya eres feliz sólo por estar.