9/16/09
Ya desde el título, es un poco material para Orson Welles, para una de sus historias llenas de primeros planos sobrealimentados, algún bandazo geográfico y mucha fascinación por el destino, el azar, la suplantación y la traición. Welles no sería el Quinto, se reservaría otro papel, el del magnate farfollas.
De justicia es decir que a ratos la cosa fluye, si bien no desde la perspectiva que me gustaría. Hay un interesante jugar al psicoanálisis en algún tramo, con cinco sentencias para el recuerdo, pero siempre acaba dando portazo a ese registro antes de lo deseado. Acaba por resultar de lectura excesivamente plácida. Es probable que lo peor que se pueda decir de una novela sea que si la lees, bien, y si no, también. Así que yo que sé. Lo digo.
eso sí, pedazo de nombre. alguien que se llame así, o cormac mc carthy, ya tiene mucho ganado
a jose le va a molar, que no va del espacio interiorr