soy murmullo de ese viento que golpea estos cristales
3/12/09
cuando todo se veía gris por la ventana y tenia que pintar como fuese una sonrisa en la cara, me tropecé.
el agua clavaba agujas en mi cara y los gritos del cielo me asustaban en un principio.
el suelo quería que me resbalase otra vez pero, aunque estuve apunto mas de una vez, conseguí hacerme solo daño en las manos.
un moño medio desecho, unos vaqueros desgastados como mis "ojalas" y rotos como las promesas que he llegado a oír, una camiseta por encima de las rodillas y los ojos incapaces de mirar otra cosa mas que el suelo.. no decían nada. los ojos mal pintados y una voz media rota lo denominaban como cosas "extrañas" para ellos pero... habrían parado a pensar alguna vez en sus vidas que podría llegar a significar eso? habrían pensado alguna vez en algo que no llevase su nombre? algo que no costase dinero o algo que salia directamente por los ojos, las manos, los labios, los pasos? habrían vivido alguna vez algo parecido? apostaría las dos manos que ni siquiera sabrían deducir lo que era "perderse". Era difícil tener que pintar una simple sonrisa y abrir unos ojos inexpresivos pero era lo que tenia que hacer, era tan fácil mentir que acabe crellendome mi propia mentira. Quizás llegue a aproximarme a la envidia pero nunca la cogí la mano, tal vez me hubiese hecho otro agujero en estos pantalones o puede que ahora andaría coja de un pie o simplemente me podrían haber atravesado el corazón las agujas del reloj o de la lluvia.
Era tan fácil que acabases al final del humo de un cigarrillo que se me quitaron las ganas, era tan difícil mirar los rayos de sol que caían, cada uno por su cuenta, encima de todo lo que veía que acabe por imaginármelo todo con colores fuertes como los diamantes y apagados como tus sueños.
Intentaba volver a caer en ese pozo con fondo de agua brillante y paredes que no queman, pero en vez de eso salí corriendo para volver a esconderme en una talla XXXXXXXL.
Las agujas se iban reduciendo, poquito a poco, y no dolían tanto. Llegaba a un pozo sin fondo invisible, sin cuerdas ni escaleras, ni puertas, nada. A aquel que tenias que dejarte la piel para conseguir cada escalón, a aquel donde por cada desliz, se desvanecía a lo lejos un escalón. Donde las luces comenzarían a prenderse desde la agobiante oscuridad y acabaría en una luz deslumbrante, que no aguantaría mucho y cuando se apagase de golpe, me daría miedo buscar el interruptor. Habrán pensado alguna vez porque? Alguna vez podría encontrarle la explicación? Porque tú y no ellos? Porque mañana y no hoy? Porque ahí y no aquí? Y otra vez me encontraba en el mismo sitio, la misma carretera perdida en medio de la nada, en el mismo sitio donde indicaban cien caminos diferentes pero ninguno era el mio, donde se cruzaban tantas vidas y yo sentaba en suelo, contra la pared, con la intención de esquivarlo todo, me encontraba perdida y cuando estaba por encontrarme.... ahí estabas tú.
te quiero me gusta el texto