caminando de puntillas por la calle de la locura
10/12/09
Escuchando el mismo sonido continuamente me he puesto a pensar.
Sentada, con las piernas cruzadas, en el suelo marcando la raya de fin de esta historia. Marcando la segunda etapa de esta novela mal escrita. Sacando palabra por palabra con las dos manos de mi cabeza, acabo en un lugar lleno de cenizas de palabras.
Y aquí me quedo. En esta parada me bajo y me quedo.
Viendo como se consume el reloj, preso del tiempo, causando dolor y algún que otro rayo por la espalda. Haciendo que por las curvas de este cuerpo se deslicen nuestros gritos en el silencio, las pisadas desorientadas por barro, la lucha por la llave de esta cárcel, tantas sonrisas derramadas, tantas cosas más.
Susurrando palabras como “gracias” con todas las letras y descifrando una mirada fija.
Después de cargar este corazón grande donde caben los míos, después de estos saltos de felicidad, de llamadas nocturnas, de cubatas los sábados, después de enredarse en las sabanas una mañana cualquiera y de ver como cae lentamente una lagrima bajo una mascara, después de tantas cosas más seguiré con lo mío, enterrado bajo mis venas. Con una sonrisa de oreja a oreja, evitando todo lo que me traiga recuerdos, evitando parecerme a vosotros.
Danzando a pesar de este dolor de brazos sigo sangrando palabras.
Pegando una patada a todo lo que no me inspira confianza y tirándole piedras al pasado, viviendo al máximo el presente y sin miedo al futuro. Conseguiré no ser como ellos que aunque fluyan por una melodía antigua, de la juventud de algunos y sea la moda de hoy en día, me desgastan el nombre.
que guapita