Un mordisco basta para despertar. No son necesarias las palabras, los mismos silencios te arrastran a la deriva. Te crees fuerte, pero como las piedras del mar, tan sólo son necesarias unas pocas olas para hacerte desaparecer. Ola tras ola, mordisco tras mordisco, te ves obligado a recular, a desvanecerte, a olvidar… Amor? Sí. Quizás. No. Ya has llegado tarde. Vuelves a mezclarte con aquello que te hunde, te ahoga, te mata. Basta. Ya terminó.
To leave a comment, please log in by clicking one of the following