3/29/09
España también sabe sufrir
* La Turquía de Terim maniató a España, que ganó con una jugada a balón parado
* España enlaza su décima victoria seguida: con Del Bosque sólo sabe vencer
MADRID.- Un gol de Gerard Piqué a la hora de partido resolvió una noche complicadísima para la selección española, que con el 1-0 prolonga su racha hasta los 30 partidos invicta y deja virtualmente resuelta su clasificación para el Mundial de Sudáfrica. De momento, jugará el próximo miércoles en Estambul con la mayor tranquilidad. Se puede permitir un respiro tras 10 triunfos consecutivos y una amplia ventaja al frente del grupo 5 de clasificación para la cita del año próximo. [Narración]
Aunque de los turcos no se puede fiar nadie, porque son especialistas en remontadas, a España se le abrió la noche de par en par tras el gol, uno bastante 'churro' de Piqué. Xavi lanzó una falta desde el lado derecho del área turca, la pelota golpeó a Ramos y salió hacia el joven central del Barcelona, quien no pareció ejecutar un remate perfecto. Pero lo fue: gol.
En la última media hora, sin terner amarrado el resultado del todo, los españoles se reencontraron con la pelota e incluso pudieron estirar el marcador favorable con ocasiones de Torres, Ramos, Alonso o Silva. Antes del 1-0, la noche había sido un tormento, porque fue el partido más difícil para España desde la final de la Eurocopa.
El campeón continental recibió de manos turcas una simple lección de humildad. El jolgorio exterior enmudeció en cinco minutos, los que transcurrieron entre el pitido inicial de Bussaca y la primera intervención de Casillas, un balón cruzado por Nihat desde la derecha del ataque otomano que el portero desvió con tanta delicadeza que ni el árbitro ni el linier se atrevieron a señalar el banderín de la esquina correspondiente. Un suspiro después, la grada palideció de nuevo a causa del disparo de Senturk.
Disciplina y calidad técnica
¿Qué estaba pasando? Que Turquía desplegó sus virtudes. A saber, disciplina colectiva, técnica individual pulida, un carácter indómito y un sabio técnico de enorme capacidad de comunicación con sus peones en el terreno. La selección de la media luna vino a Madrid con media defensa titular rota y dirigió toda su atención a adelantar esa línea y convertir el centro del campo en un lugar inhóspito para Xavi Hernández, el faro español, estrujado entre turcos, especialmente por el bético Mehmet Aurelio.
La selección española se partió. A pesar de las ráfagas talentosas de Xabi Alonso, el único capaz de sortear en largo el aliento corto de los turcos, España penaba en su campo sin poder ejercer de España, sin regalarse las delicadezas a las que se ha acostumbrado en los últimos tiempos. Si Cazorla, Villa o Torres tocaban la pelota se encontraban en evidente minoría, frente a un tupido muro blanco. Además, los desplazamientos largos de Alonso encontraban más dificultad de control debido a la humedad del bien cuidado césped del Bernabéu.
A Turquía salió todo menos el gol. Tampoco lo buscaba con pasión ni le estaba daba un baño turco a su rival. Controlaba la escena, pero le faltaba rematar para intentar tumbar al campeón de Europa. A excepción de las ocasiones del inicio y un tiro desviado de Tuncay nada más iniciarse el segundo acto, los turcos fueron nada dañinos en el área de Casillas.
Un camino distinto, un mismo fin
España, metida en sus dificultades para encontrarse a sí misma, enseñó una cara interesante: la de un equipo duro, resistente, que no comete errores graves cuando las cosas no le van tan bien. Terminó el primer tiempo con alguna ocasión para marcar, sobre todo un tiro de Torres que descubrió las cualidades del portero Volkan Demirel.
Y arrancó la victoria, que alarga el pleno de Vicente del Bosque, de una forma surrealista, incluso fea. Con rebotes rebrincados entre defensas tras un lanzamiento de falta. Sufriendo y de cualquier manera. Como decía aquel clásico que hoy vive en Estambul: sea por lo civil o por lo criminal, hay que ganar, ganar y volver a ganar. Van 10 triunfos seguidos.
wapisimo!!!!!linda pic
bs
pasas
xao