Sé tú mi límite
Tu cuerpo puede
llenar mi vida,
como puede tu risa
volar el muro opaco de la tristeza.
Una sola palabra tuya quiebra
la ciega soledad en mil pedazos.
Si tu acercas tu boca inagotable
hasta la mía, bebo
sin cesar la raíz de mi propia existencia.
Pero tú ignoras cuánto
la cercanía de tu cuerpo
me hace vivir o cuánto
su distancia me aleja de mí mismo
me reduce a la sombra.
Tú estás, ligera y encendida,
como una antorcha ardiente
en la mitad del mundo.
No te alejes jamás:
Los hondos movimientos
de tu naturaleza son
mi sola ley.
Retenme.
Sé tú mi límite.
Y yo la imagen
de mí feliz, que tú me has dado.
José Angel Valente
La primera vez que leí este poema fué en el metro de Madrid, en un anuncio que animaba a la lectura...
... a veces la vida te guiña un ojo y sonríe cómplice de los cada momento de felicidad que vivimos.
La vida no es una hija de puta...
lo que pasa es que tiene mala leche. :)
Faks
Photo uploaded at 5:48 PM
La vida es así: ni buena, ni mala.
Sólo es.
Y me acuerdo de esa campaña en el metro de Madrid.
¡Fue una idea fantástica!