10/30/09
-Perdoname, soy un fracaso.
-No tengo nada que perdonarte. A mí no me hiciste nada. Y además no me parece que seas un fracaso.
-¿Cómo que no?. Volvió a pasarme lo mismo. Volví a sentir lo mismo.
-Puede ser. Después de todo no es sencillo controlar lo que se siente. Pero ¿no te parece que estás siendo injusta con vos misma, que estás confundiendo la parte con el todo?.
-No entiendo la pregunta.
-Estoy tratando de decirte que no poder todo no es lo mismo que no poder nada.
-Sigo sin entender.
-A ver. Si analizamos detenidamente cada uno de estos episodios, ¿no te parece que hay diferencias entre ellos?.
-¿Cómo cuáles?.
-Es cierto que una parte de lo que te pasó fue similar a la anterior, la que tiene que ver con lo que sentiste. Pero la otra parte, la que tiene que ver con lo que pudiste hacer a pesar de lo que sentías, con tu actitud, no fue la misma, y eso es un paso adelante.
-Pero no pude evitarlo...
-Es cierto. Nadie dijo que iba a ser fácil. ¿Pero entendés la diferencia que te señalo?.
-Sí. Después de todo no lo hice tan mal...