11/17/05
Kronicas del WE en Copenhague
… y el quartier latin?
Los chicos tienen hambre, así que decidimos integrarnos en la cultura local danesa, y comer Frankfurts. Aquí vemos el perrito de víctor chorreando de ketchup… Menuda imagen.
Después del segundo perrito vamos al encuentro de Oriol. Hemos quedado con el en un palacio cercano a la zona centro. Pero que casualidades de la vida que nos encontramos antes por la calle. Y en frente de un restaurante de tapas español… Los chicos deciden atacar al tercer perrito, al final les sentara mal tanto Frankfurt, seguro. A Oriol no parece gustarle mucho la idea, pero algo habrá que comer. Además empieza a hacer frasquete, y eso que apenas son pasadas las 13h. Decidimos cambiar las salchichas por la birra, puff adiós mi régimen. Nos sentamos en una terraza y casi nos quedamos como polos. Menudo cuadro, así los 5 sentados sen una terraza, medio muertos de frio, arropados con unas mantitas como abuelos y con la birra en mano. Ah claro, y fichando a todo el personal, que si la camarera, que si la rubia, que si la morena…
Llego el momento de visitar, uno de los monumentos de la ciudad. Estoy hablando de ella, de la pequeña sirenita. Ahí la tienes, toda pequeñita en a la orilla, fría, inmóvil, iluminada por los flashes de las cámaras. Es como una estrella de cine. Todos nos queremos hacer una foto o más con ella. Después de la sesión de fotos, y de visitar la ciudadela decidimos volver. Empieza a oscurecer y el frió es cada vez mas intenso. Víctor esta empeñado en alquilar unas bicis, Oriol quiere ir a Lego land, David solo piensa en comer, Stan no para de analizar el mapa en busca del quartier latin y yo, claro quiero unas botas, shopping time!!!
Pues el shopping será para otro día, después del paseo, decidimos tomar otra birra. Hay que recuperar fuerzas. Para cenar, probamos un resto “all you can eat”. A la camarera, que dejo embobado al personal, se le fue la pinza y tardo un rato en traernos el plato principal. Porque podías pedirte un plato y luego tomar lo que quisieras del buffet vegetariano. Pedimos vino y recuerdo que tenia un dolor de cabeza bastante intenso, pero cenamos muy bien. Oriol convenció a la camarera para que nos invitase a unos cupitos después del café. Pasamos varias horas en el resto. El punto de la noche fue Oriol y su “ can you tell us of the zones to go out?” Mitico. Hay que decir, que nuestro ingles, es como decirlo, distinto, con sello propio. Pero nos hacíamos entender, que es lo importante.
Después de la cena, vuelta a casa de Olaf, copazos y vuelta al centro para una noche de desenfreno. Primera parada al Pub. Que ambiente. La edad media del bar rondaba los cuarenta y tantos. A cada cual mas borracho. Enorme!!
Jo, qué envidia me estás dandoooo, perraaaa!!!