Te echo de menos
2/6/09
“Mi amor…”
Porque si yo escribiera esta carta, la empezaría así. Y tú también lo harías si hubieras escrito alguna en tu vida. “Mi amor…” Es que, si no, ¿cómo le llamo? ¿Qué nombre le pongo a esto? Ponle “mi amor”. Bien, “mi amor”, ¿y qué más? Pues la verdad. Solamente la verdad. Un tesoro aún más precioso que tu preciosa sonrisa. Aunque sea triste y tu vida, dura, como el invierno del norte. Recuerda que allí, al menos, llueve.
“Mi amor…
Por increíble que parezca, el mundo no ha dejado de girar. Eso sí, a cada vuelta, se para un rato en Madagascar…” Madagascar, sí, ¿aún te acuerdas? Claro que sí, quizás soy yo la que no lo encuentra.
“… He sonreído y cocinado. Me he puesto mona y me he ido a trabajar. Y aunque nadie se ha dado cuenta, he tenido todo el día ganas de echarme a llorar. Te recordé con mis manos nada más abrir los ojos, y desde entonces tan sólo pienso en que tú no estás…” No, es mejor que nadie sepa que estoy triste, que no sospechen nada de esto. Voy a escribirle un mensaje, sin más…
“Te echo de menos”.
Mi amor....................
Os echo de menos, a los dos.
Me sobrecoges.