6/19/07
En mi ciudad de ángeles caídos,
nunca pasa nada,
nunca sale el sol,
siempre los lugares aparecen derrotados,
inmersos en sueños lunares,
sueños inconclusos en días infinitos.
En mi ciudad de dioses maltratados,
las ampolletas de los faroles,
revientan a mi paso,
los semáforos prohíben la existencia,
y las fuentes segregan lágrimas de sangre.
En mi ciudad de técnica imprecisa
No entiendo el porqué de los inventos,
mortales lapidarios de duendes,
En mi ciudad virtual de gárgolas sangrantes,
no existen las plazas,
no existe la calle,
ni los ríos. Las plazas,
desde la primera a la última,
carecen siquiera de un buzón para enviarte,
el final de este poema.
visita
http://www.fotolog.com/duqueca