...la naturaleza me descubría, visibles, tangibles, muchas maneras de existir a las q muchas veces me había acercado. Admiraba el aislamiento soberbio del roble q dominaba el paisaje; me entristecía por la soledad en común de las briznas de hierba. Aprendí las mañanas ingenuas y la melancolía crepuscular, los triunfos y las decadencias, las resurrecciones, las agonías. Algo en mí, un día, coincidiría con el perfume de las madreselvas...
(y sus besos son como la primavera)
On October 08 2008
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