Santino el Marino
4/9/09
Santino parte diez!!!
DisfrutenloN:
Estaba solo. Canturreando y masticando. Cinturón. Centurión.
Buscaba algo. Ni él sabia qué, pero estaba seguro de poder encontrarloN. Porque era mudo.
Pero, porque estaba ahí? Lo habían mandado? O se había mandado solo haciéndose el canchero? Vos te mandas solo gil?? La onda era que si había ido solo, se había auto mandado, y el que lo había mandado era él mismo? O es un quilombo? O alguien que es el mismo se dijo a si mismo, que es el mismo, que vaya ahí? Para que? Quien? Santino!!!! Si, es niño peregrino, el que toma vino sin destino, con andino! el que tiene la parte de atrás de un equino y no quiere escuchar a Dolino…ese micmo! Estaba ahí! Si!, en una casa de campo, en medio de la nieve y el desierto, con un frio de 50 grado bajo cero que el no sentía pues tenia puños de acero y estaba siempre listo para matar y chocar esos cinque. Ese micmo!
Pero volviendo a su actividad, buscaba algo. Eso esta claro? M? Que buscaba? Con que be ba?? Be cotra (v)? o be larga (b)?? no lo se, ni nunca lo sabré…porque el mudo gira bajo tus pié.
Y la vida lo llevó por rumbos inusitados; rumbos con sonido de rumba (era obvio que iba a poner eso, no?), rumbos desconcertantes que ni Perón…!!!!!
Y así, decpacio y con ecpacio, fue lentamente sumiéndose en un sopor, que ni te cuento…que ni Perón te puede decir….y se durmió. Y soñó. Con Perón? No, con Mirtum. Ella le mostraba una técnica nueva, que el no entendía ni quería entender aún, pero ella insistía, y se ponía tan insistente que bueno…ya sabes que ni te digo! Y si, el niño, envuelto en un avatar de desesperación que ni Perón te puede decir, mató a Mirtum pero sin tocarla. Y el mismo se sorprendía en su propio sueño de sus enormes poderes. Y cuando despertó, olvidó todo y sobresaltado, puso crónica y vio aquellas caras que lo miraban fijo. Cual manta raya. Y se le prendió la lamparita y se le quemaron las tostadas. Y logró, por fin, luego de mucho pensar y penar y desfigurar, decidir cual seria su próximo viaje. Luego, como todo, recordó que era mudo, y que todo era más difícil para él, pero tenia una ventaja. Ser como era. Peregrino. Y partió. Donde las gaviotas no podrían encontrar comida; donde los abetos ya no crecían, donde los marineros olvidaban sus pecados y se daban a la fuga con las ninfas de la mar, ya mareados de tantas olas y tanto alcohol. A Santino le hubiera gustado ser un marino, tan libre como el era, pero en la mar, imaginando fantasmas por la noche y chupando hasta que las tripas no le respondieran y se le murieran por dentro y el elixir, reemplazandolas, formara parte de su cuerpo augusto.
Y decidió pro segunda vez, dejando de lado la primera decisión tomada anteriormente. Porque no le gustaba quedarse con una sola opción, porque era como el viento en una noche tranquila, hincha huevos, muy ruidoso, muy frio y movedizo. Así era Santino, quien en ese instante divino, había decidido ser marino. Y se anotó, y se alistó y se reclinó a fumar mirando la mar, su próximo hogar. Y así partió, una noche oscura, porque si es de noche esta oscuro, con ese frio que te chupa la sangre pero te hace olvidar de todo lo demás, sin poder mover las manos ya, y reputeando hasta a la mas remota de sus ancestrales tías. Y se fue lejos; para ya no volver. Y vio mundos indescriptibles, vio batallas que nadie mas vio, porque quizás las imaginó y probó sabores que nunca antes había imaginado conocer, y dio gracias a Perón por no tener voz para gritar cuando ya nada mas podía consolarlo. Y leyó Bécquer. Porque ele gustaba. Pero no lo entendía. Porque no era romántico ni soñador, pero llevaba una pena en el corazón y una mano en su pantalón. También oró. Porque se decía que os marino debían hacerlo. El oraba. Todas las noches que se acordaba.
Lo que mas le intrigaba por esos días de largos viajes sin ver ni oler tierra, era ve runa sirena. Se decía que de vez en cuando, los marinos veían alguna que otra y el no quería perderselá. Por eso se la pasaba en la proa. Pero nunca aparecían. Solo veía agua. Pero un día, todos los marinos gritaron al unísono y al despertar de sus ensoñaciones, vio que todos miraban mas allá. Había algo excepcional. Un eclipse de mar. De esos que solo hay un las leyendas. Y olvidó la sirena que no aparecía y se quedó largo rato viendo como la luna tapaba al sol y este al mar y el mar a la luna y la luna al sol y el sol al mar y este llamaba a la cabra para que apague el fuego.
La próxima semana, Santino la novicia rebelde. M?
Besos y hasta luego.
Sole del Piruvato
actualice vieron?????
y e sla parte diez de Santino, asiq hay q festejar!!
besos