perderse en la inmensidad
11/20/09
Pasé toda la semana en Giao Xuan, un lugar increible donde nunca llegó el turismo, ni siquiera local. Un lugar donde perderse entre canales de agua salada, gente sencilla y sonriente, mar que se recoge para dejar esas casas flotando en el aire, y mariscos nunca vistos en europa con conchas de colores metálicos y caracóles de mar gigantes...el aire salado, los pájaros de un blanco espectral, la nostalgia de la inmensidad, y tres días para recordar 6 meses en vietnam...una evaluación intensa, necesaria, para recordar cuanto hemos aprendido, cuanto hemos luchado y cuanta gente hemos ganado y perdido al mismo tiempo.
Y finalmente hace frio, un tiempo perfecto para dormir en esa casa centenaria, ver sus gentes de pieles arrugadas por el duro trabajo que supone vivir, y plantearse que vendrá después de Vietnam. El tiempo corre y cada vez queda menos, aunque cada vez vea más difuso el siguiente paso, que un poco como siempre, el azar guiará.