Caer y volverse a levantar...
Una vez, resbalé con el destino de la vida igual que lo comenzaron a hacer mis lágrimas.
El peor sueño se tornó a una real pesadilla. Caí en un abismo oscuro que parecía interminable; tan tremendo y largo que por un momento pensé que moriría por inanición antes de llegar al suelo.
Huí del mundo porque al haberme vuelto excesivamente callado; dejando atrás a una existencia muy extrovertida, me creó un halo que producía sobre la sociedad rechazo. Pero a veces prefería que fuese así; me sentía embelesado por la soledad y así deseaba permanecer.
El tiempo no me curaba porque los recuerdos se habían convertido en sanguijuelas.
Desde aquel momento decidí unirme a los que parecían estar más cerca de mi; la muerte. Y comencé a frecuentar los cementerios porque era donde el silencio y la soledad se aunaban.
Las tumbas eran mis oyentes, mis influyentes y sin querer mis más preciados amigos.
Han pasado 6 años desde aquello, ahora el tumulto no me asusta; reír y llorar tampoco me importa; conversar con gente ya no me hace daño, y el halo ha desvanecido llevándose mis recuerdos, mi dolor, y también parte de una valiosa inspiración.
A veces, recuerdo a mis amigos que permanecían inmóviles sepultados en aquellas tumbas, y una vorágine de sentimientos me hacen ansiar ir a visitarlos. Llevarles una rosa a todos y una carta a las puertas del camposanto donde les dé las gracias; por escucharme y por guiarme a hallar un camino.
A veces, añoro todo aquello; el silencio; la soledad y el inquebrantable dolor.
La tristeza había inundado toda mi vida, pero poco a poco se fue disipando... Y ha llegado un momento donde ya no duele todo aquello. Ahora duele recordar lo feliz que estaba siendo por estar poseyendo tal estado de paz; como del que disfrutaban mis amigos...
Ahora estoy vivo, y me he vuelto normal, y la normalidad es buena pero a veces excesivamente monótona y aburrida...
A veces creo que nunca debí abandonar lo que yo era, debí luchar por estar bien pero no por cambiar...
No hay vuelta atrás cuando comienzas a labrar un camino… Sólo el destino puede hacerte resbalar como una vez a mi me lo hizo…
Dedicado a una amiga que sí vivía...: Cris.
On November 24 2011
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