Hoy...
7/1/09
Hola... o supongo que algo así, no sé cómo será el protocolo "allí". O sí ahora estás aquí, el caso es que hoy me apetecía escribirte. Me acuerdo mucho de ti, ya lo sabes, bueno, yo y todos. Por aquí te echamos mucho de menos, no han sido fáciles estos meses, y no lo serán los siguientes. Hay una especie de frase popular que dice que no es más grande quien más ocupa, sino quien más espacio deja cuando se va, creo que algo así ha pasado contigo.
Nadie esperaba que te fueses, sabes que desde el día antes no me he atrevido a dedicarte palabras, ni sinrazones, pero es que creo que no nos hacemos a la idea. Como te decía nadie esperaba que te fueses, nadie era capaz de hacerte la maleta, ni de guardar los calcetines dentro. Eras tan fuerte, tan tan fuerte. Todo lo superabas, de todo salías, ¡además como una rosa!. Y no estábamos preparados, ninguno de nosotros. Mamá dice que sí, que ella lo veía venir, pero ahora está como todos, aun no se ha hecho a la idea y resulta muy raro que no vengas a vernos con una ramita de romero en la boina.
Madrid es raro, ¿sabes?, es un poco frío aún a cuarenta grados, pero es raro porque desde Madrid sigues viviendo. Ya, ya sé que es de cobardes, o de cabezones, que tú de esos entiendes, pero cuando desde Madrid miro a oeste, sigues estando en el lado derecho del sofá. Será que era tan increible, que me costará aún más tiempo creerlo, dos meses son muy pocos.
Como ya sabrás, tenemos un miembro más en la familia, creemos que te ve y que la justa jugar contigo cuando vienes a cuidarnos. Llegó hace muy poquito, y tiene un nombre de esos flamencos y taurinos que tanto te gustarían. Te caería bien, es muy dulce y cariñosa. Si te puede ver, qué suerte tiene, no te haces una idea de lo que daría yo por poderte ver, aunque fuese con un tono translúcido e irreal.
La abuela también te echa de menos, hace tiempo que no hablo con ella. Lo sé, sé que no te gusta eso, lo que te enfadabas cuando no os llamábamos o cuando no íbamos a veros... Espero que desde "allí" me hayas perdonado la última, siempre me arrepentiré de ello y sé que tengo excusa, pero ni mil millones de excusas valdrán la pena... lo siento, de verdad. Pero como te decía, la abuela está al revés sin ti, ahora tiene mucho tiempo libre y sin ti el tiempo se hace tan largo.
El mismo 16 de abril me dijeron que el barrio se había callado, que parecía como si el sonido se hubiese apagado y la tristeza lo hubiese invadido, seguirá así mucho tiempo, no te haces una idea de cuánto. Espero que cuando vaya este viernes, por lo menos te vengas a ver a la abuela conmigo, que aunque sea nos comamos una fideuá juntos, ¿no?.
No s lo mismo sin ti y lo sabes, ya nada es igual y mamá y los tíos están tristes como casi nunca. Pero, abuelo, estés donde estés hoy vengo a decirte lo mucho que te queremos y lo mucho que todos te echamos de menos. Trujillo no es lo mismo sin ti y nunca lo será.
ya te fuiste??