Temía yo a esa palabra llamada "siempre" porque su significado es profundo y sus consecuencias inimaginadas por esos livianos que la pronuncian a la primera, que la dicen así no más como si fuera un caramelo para endulzar y callar bocas.
Sin saber esos ilusos, esos livianos, que un siempre es una afirmación que no es de un momento o un segundo, sino que un siempre es una palabra cuyo eco, para ser cierto, debe reverberar en el tiempo, a casa instante, como única manera de constituir un siempre verdadero y real. No saben esos que un siempre no es una palabra o una promesa, sino una construcción prolongada y que sólo se acaba el día en que lo desconocido comienza.
Alguna vez te hablé de lo que me pasaba con los siempre, y sucedió que me has ido quitando el miedo. Tú, que en este verano largo, en este verano que ya se va, en este verano que tanto hemos pasado juntos, construyes un siempre conmigo.
Pepón.
On March 03 2009
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