En mi ciudad florida y dulce, empezaba la primavera de las alergias y el olor a desinfectante atragantado en una angustia de no saber si el llamado que está entrando es el mismo que se fue, si es el banco o si el dolor. Y el dolor es traslucido... como si se las arreglara para estar siempre en el medio, dejándome que lo mire pero sin dejarme ver.
calumettrabajandoalltime.
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