"El arte es la mentira que nos permite comprender la verdad."
6/21/09
"Yo hago lo imposible, porque lo posible lo hace cualquiera.", Pablo Picasso.
La vida es elección. Bifurcación, dicotomía.
La vida es conflicto. Dialéctica. Guerra.
Pero también es creación. Creación de verdad, pura construcción artística. Deformar la realidad y moldearla como si fuese arcilla. Arte.
La mayor parte de la gente no comprende la creación. No es un insulto, simplemente carecieron de la oportunidad, no se les permitió ni se les permitirá comprenderlo.
Es algo que va más allá de lo consciente, más allá de la razón. No pretendo ser elitista admitiendo el innatismo, diciendo que el genio, la chispa, talento o como quieras llamarlo es una facultad innata, que no puede aprenderse. Simplemente unas personas lo poseen y otras carecen de ella. Pero eso no es así. El talento se construye. Es cierto que hay una parte del talento que se construye a tan temprana edad que personas carentes de él lo pueden ni soñar a alcanzarlo, pero la gran mayoría puede construirse mediante la práctica. Ensayo-error. Experiencia. Dialéctica.
Pero el caso es que numerosas personas tratan de afrontarlo de manera racional, seria. Y se equivocan. La creación, en el sentido que estoy dando, es un juego. Como la vida. Un juego trágico, y violento, pero no deja de ser un juego. Tratar de aprehender el concepto de creación de una forma meramente racional es quedarse a medio camino. Mutilar el propio concepto. Miran la hoja, el lienzo, el boli, el pincel o la pluma y piensan: “¿qué hago y cómo?”. Intentando dar una respuesta racional a una pregunta en la que poco interviene la razón.
Para crear de verdad hay que estar concentrado, pero eso no quiere decir de ningún modo estar en paz. Hay que abrir una puerta a tu oscuridad. A tu irracionalidad. A la tormenta que normalmente guardas bajo esa pared de cemento que llamas consciencia. Hay que lanzarse de cabeza al caldero hirviente de la emoción y el ansia. Hay que liberar pulsiones, romper sus cadenas para hacer que estas te atraviesen como meteoros y te hagan vibrar al mismo tiempo que tu mano se mueve.
Inmerso en la lluvia torrencial de la irracionalidad, liberando a la bestia, avivando el fuego nacido para consumir sin pensar el precio, es cuando encuentras la respuesta.
Porque no hay que mirar al exterior, a la pluma, el pincel o el lienzo. No. Es justo lo contrario.
Hay que mirar hacia el interior. Hacia uno mismo. Hay que fijar la vista en el abismo que todos guardamos en nuestro pecho, y hacer que éste nos devuelva la mirada. Es tirar una piedra a un pozo hasta escuchar el eco del sonido que ha hecho al zambullirse en el agua. Es lanzarse sin paracaídas a una espiral descendente que se retuerce sobre sí misma cada vez más rápido.
Es quemarte en tus propias llamas. Y es peligroso.
El mundo exterior es borrado, de un plumazo. No existe la pluma, ni el lienzo, ni la tinta, ni los colores. No existe la mesa, el suelo o las paredes. No existen las estrellas, ni existe la luz del sol. Solo estás tú. Tú, ocupándolo todo. Expandiéndote en tu inmensidad. Nada mas que tú, un universo diferente, una luna menguante. El vacío entre las estrellas, el gruñido de una bestia jamás satisfecha. Las líneas, colores, letras, palabras, notas...no existen como tales. No son más que metáforas, no pueden separarse de su origen. Porque todas esas cosas no son más que lo que eres tú. Eres tú, bajo diferentes puntos de vista, bajo diferentes prismas. Eres cada uno de tus personajes, cada uno de las emociones que sientes o los asesinatos que cometen. Eres cada línea, cada dibujo. Eres cada nota musical rasgando el aire. Eres cada poesía que prende fuego a las nubes.
Todas las realidad que creas debajo de esta realidad, dando a luz universos enteros. Eres todos los mundos que engendras, hasta los detalles explícitos que sólo tú sabes. Durante la verdadera creación, tú lo eres todo.
Eres dios.
e vuelto por estos lugares jujuju :P