Hacía mucho tiempo que alguien con su música no me ponía los pelos de punta...
Descubrí a Frusciante en solitario de pequeñita, cuando escuchaba la radio por la noche a escondidas para que papa y mama no me bronqueasen. Sonaba Going Inside y me quedé acojonada...
Una vez encontré ese disco pero era muy caro y no me llegaba la propina, así que lo dejé escapar. Pero todo tiene su lado bueno, ya que por fín tengo un disco suyo en mis manos, y fué un regalo tuyo, de la tienda Revolver, y estrenado en el Café del Mon en Sitges.. No puedo pedir más.
Gracias por el mejor regalo del mundo!