Orden...
8/10/09
Muchas veces dije que ordenar mi cuarto es una forma de encontrarme conmigo, pero como estoy en crisis conmigo no ordeno todavía... aunque...
¡Tengo que ordenarlo!, lo está pidiendo a gritos y yo no le hacía caso, porque tampoco tuve suficiente tiempo.
A fines de la semana pasada me dio uno de mis ataques de hígado, desde 2005 no tenía uno, esa vez fue un escándalo, mi padre decía que estaba embarazada (sí, justamente yo, y a los 16 años…), esta vez a mi hermanito se le ocurrió lanzarme una pregunta parecida, pero mi mamá dijo, es el hígado, ¿no ves que está brotada también?, para que quede claro, embarazo por los próximos años ni por casualidad.
Otra de las razones por las que no pude ordenar mi cuarto es porque estuve haciendo toda la tarea que no hice por quedarme en casa, aunque el sábado salí a tomar un helado con mi mamá y nos sacaron una foto para un diario local, cosa que no me gustó demasiado, porque después de casi tres días sin salir de casa parecía un ermitaño mezclado con un adolescente acneico y la esposa de Diego Rivera. El resto del fin de semana me dediqué a leer “Viven, la tragedia de Los Andes”, había empezado a leer “Corazón Salvaje”, pero no llegué a las 20 páginas, voy a terminarlo, pero antes quiero seguir añadiéndole capítulos a mi novela, que está tan abandonada como mi cuarto.
Y siguiendo con las razones por las que no ordené, acá hay otra, el sábado hasta entrada la medianoche estuve viendo “Mamma Mía”, un musical con Meryl Streep, Pierce Brosnan y Colin Firth que me encantó, estaba basado en el musical que estrenaron en Broadway y estaba ideado por los integrantes varones del legendario grupo “Abba”, por mi edad, poco sabía acerca de ellos, pero las canciones me las sé de memoria porque en el 2000 salieron los A Teens cantando todas esas melodías
¿Por qué no estoy ordenando ahora?, además de estar buscando mi foto de cuco del sábado, de leer de a ratos la información de la página Web de los uruguayos y ver fotos de Nando Parrado, Carlitos Páez y Roberto Canessa entre otros, estoy luchando contra una irritación a los materiales plásticos que siempre me deja rojas las muñecas, mientras escucho “The Name Of The Game” (algo así como ¿Cuál es el nombre del juego?, aunque si se le presta atención a la letra, el título debería ser ¿a qué rayos estás jugando conmigo?)... Los diarios del pasado que escribí la vez pasada, que están sacados de mis diarios íntimos, quedarán para más adelante… yo misma me impresioné cuando vi varias de las cosas que escribía, para bien y para mal, algunas cosas que leí me sirvieron pero otras me hicieron plantearme más de lo que ya me planteo mi vida actual y mi futuro...
Se terminó el disco que estaba escuchando, por ende también termino este relato, me queda terminar de lavar los platos y ordenar de una vez por todas mi cuarto, hasta la próxima