Sin duda Charles Mingus es un artista complejo, y cuenta con una de las biografías de artista complejo más idiotas que he leído nunca, y mira que a lo menos me he leído como tres o cuatro libros a lo largo de mi vida y sé de lo que hablo.
El libro se llama Beneath The Underdog y es una basura, lo que no impide que este afrosueco-anglochino (no es broma) siga siendo uno de mis compositores y arreglistas -sí, lo he dicho bien- de jazz favoritisísimos.
El caso es que si tuviese que quedarme con un disco de Mingus no sería este. Por encima de todos me quedaría con The Black Saint and The Sinner Lady, sin duda.
Por motivos sentimentales elegiría el Ah Um, y por temática me quedaría con Charles Mingus presents Charles Mingus. Más que nada porque un disco que contiene una canción titulada All the Things You Could Be By Now If Sigmund Freud’s Wife Was Your Mother (Todas las cosas que podrías ser ahora si la esposa de Sigmund Freud fuese tu madre, toma ya) merece la pena sí o sí.
Pero para presentarle al ilustre afrosueco-anglochino a alguien me quedo con Mingus Mingus Mingus Mingus Mingus. Por si no te había quedado claro el nombre. Por potencia y accesibilidad, por los vientos enormes - con el gran Eric Dolphy entre otros - y por acelerar de 0 a 100 en apenas 40 minutos. Porque Theme For Lester Young (aka Goodbye Pork Pie Hat) es conmovedora. Porque Freedom es una canción enorme y tiene muchos cojones. Porque II BS (aka Haitian Fight Song de su disco con Max Roach) es, no sé, no hay palabras para esta canción. Bueno sí, es lo que aquí en Tron llamamos un jodido despelote.
El vínculo os lo da en el comentario Malditofracaso. Amén.