11/30/09
Era de noche y llovía. Quizás era la una o las dos de la mañana. Demasiado tarde para tres señoras mayores. Andaban por el puerto de camino a casa,muy juntas y sin apenas mediar palabra, pues hizo demasiado frío aquel diciembre. Hacía ya años que no vivían juntas y apenas se veían.
Cuando llegaron a la altura de aquel callejón, el cuerpo de Igualdad calló al suelo como un plomo, al tiempo que el sonido del disparo estremecía todas las casas de la manzana. Ninguna luz se encendió, ni nadie salió a la ventana. Libertad y Fraternidad se miraron. Pensaron que nadie les había visto, así que tiraron el arma y con la mirada fija en el suelo salieron de allí lo más rápido que sus frágiles caderas les permitían.
Justo antes de despedirse se miraron, supieron entonces que habían perdido su significado.
Era la madrugada del 6 de diciembre de 1978.
W.S.