11/1/09
Les escribe un joven de tan solo 102 años… y digo joven, porque cada vez que ustedes me recuerdan vuelvo a ser tan joven y fuerte como siempre. Nací en este lugar que nos une allá por 1907 cuando nuestra casa fue inaugurada. Y a pesar de mis 102 años recuerdo muchísimos momentos vivido junto a ustedes en el lugar que siempre nos perteneció.
La pucha si tengo recuerdos… prácticamente toda la historia del club paso por encima mío… y nunca mejor antes dicho: por encima mío. El primer recuerdo que me viene son los famosos profesores: Lauri, Scopelli, Zozaya, Ferreira y Guaita… que lindo jugaban al fútbol estos tipos… cuanta magia…que lindo que era verlos todos los domingos… Cuantos grandes jugadores tuve la suerte de disfrutar: Pellegrina, Ogando, el gran Beto Infante…. Esos tipos si que sabían tratar a la pelota, cuanta calidad desparramada en un campo de juego.
Me acuerdo que allá por 1965 llego al club para ser técnico, un joven hasta ese momento desconocido, pero que luego marcaría nuestra historia; la tuya y la mía: Don Osvaldo Zubeldia…. También para esa época me acuerdo de La Tercera que Mata, jugadores que muchos de ellos, luego pasaron a formar parte del plantel superior…se me vienen a la cabeza, nombres que marcaron la historia y que yo tuve la suerte de disfrutar: Poletti, Madero, Manera, Malbernat; Aguirre Suárez, Bilardo, Pachame, La Bruja Padre, el Bocha y el Bambi, Ribaudo, Conigliaro… como no recordarlos si me regalaron la primera vuelta olímpica… y después vino otra… y después otra, y después otra…. Tuve 4 años a puro festejo y vuelta olímpica…y la mayor alegría la viví allá por fines del 68… cuando ese señor que llego en el 65 y que pocos conocían, el gran capitán Malbernat, y don Mariano Mangano me llevaron la Copa del Mundo, para que vos celebres y festejes sobre mi…
También recuerdo, quizás, al mejor equipo que haya visto en estos 102 años… el equipazo del 82 – 83… primero con Bilardo como técnico, y después, cuando el doctor se fue a la selección, siendo el técnico Manera, para continuar con el legado...que equipazo… daba placer ver jugar a esos tipos… muchos dicen que fue el mejor mediocampo del fútbol argentino… y yo coincido con eso: Russo Sabella, Trobbiani y Ponce; daban cátedra todos los domingos...
Pero no todos son recuerdos lindos en estos 102 años que llevo a cuesta. También hubo momentos feos, duros y momentos raros en los cuales tus lágrimas llegaron a mojarme… los momentos mas duros que vivimos juntos sin lugar a dudas, fueron los años 90. Como olvidarlo no? Si estando ahí te escuchaba fecha tras fecha que la cosa se complicaba cada vez más y que era muy difícil revertirlo. Me acuerdo que en esa época, venia poca gente a la cancha, pero vos siempre estuviste ahí, nunca dejaste solo ni al equipo, ni a mi… si me habrás mojado con tus lagrimas… lagrimas que solo el amor puede explicar. Ya con el descenso consumado, al equipo le toco despedirse de primera delante mío, contra Racing…y ese día fue el mas raro que me toco vivir junto a vos: ese día viví una fiesta, a pesar del momento futbolístico… y ese día me volviste a mojar con tus lagrimas, pero eran lagrimas raras, mezcla de bronca, de orgullo y de esperanza, como si me dijeran “algo mejor va a venir”… y no te equivocabas. Los 9 meses posteriores a ese momento fueron increíbles... me toco disfrutar de un gran equipo que acerco nuevamente la familia a la cancha, ahí donde estaba yo. Y que paseo por la segunda categoría siendo equipo record: chiquito, el chocho, leo, el ruso, rojitas, el rulo, el sopa, la brujita, el mago, caldera y el tiburón… equipazo que tuve la suerte de disfrutar…
Llego el 2005, y quien iba a decir que iba a ser un año tan contradictorio: por un lado, disfrute de otro hito en la historia del club; los 100 años… pero por otro significo el ultimo partido que iba a presenciar, jamás quise que fuera así... me hubiera gustado un partido homenaje, de despedida, pero la burocracia me lo impidió. Por suerte el ultimo partido que viví fue un clásico ganado con gol de Calderón 1 a 0… después de eso… pasaron domingos, pasaron meses, pasaron años y no tuve la suerte de volver a ver ningún otro partido… y mi corazón de madera se entristeció
También se me vienen a la cabeza recuerdos tuyos. Sisi, tuyos, aunque te parezca increíble: me acuerdo como si fuera ayer del primer día que te vi.… vos eras muy chiquito, y la camiseta que llevabas puesta te doblaba en tamaño… te vi llegar del brazo de tu viejo, de tu abuelo, de tu tío... me acuerdo que la primera vez, me tenias mucho miedo y no era para menos… pero yo me puse mas firme que nunca para que vos te sintieras cómodo… pasaron los años, creciste, y empezaste a verme de otra manera; no con el miedo de la primera vez, sino con el cariño de quien se encuentra con alguien que quiere, y eso me hacia muy feliz… seguiste creciendo, y ya disfrutábamos de mirar el partido juntos, como grandes amigos…. No sabes lo que se extraña ver el partido juntos…los domingos no son los mismos…
Allá por finales del 2006 viniste a estar conmigo por ultima vez…vos celebrabas un campeonato mas de nuestro club… pero que esta vez, yo no pude vivir con vos… pero no te dejaron pasar a la tribuna a saludarme, no me dejaron que te sientes por ultima vez sobre mi… solo podías estar en el campo de juego, y nos saludamos a la distancia…