Good bye
6/4/09
Latentes segundos en el firmamento de los recuerdos. Una misión dolorosa y difícil. Suprimir una parte de la misma alma, condenarla al olvido, con engaños propios, únicamente para no quedar en algo inseguro. Como el pianista crea su música, con sus dedos, con su habilidad sobre las teclas, en estos momentos deslizo sigilosamente mis sentimientos, letra por letra.
Escribo. Es imposible para nosotros los humanos, condenar al olvido total a algo, por eso, bajo esa debilidad en mi existencia, libero este triste recuerdo que nunca llegue a entender, el mismísimo amor imposible que nunca me digne a aceptar, y el silencio de mi alma, que nunca pude revelar.
Es otro capítulo que termino, que paso atrás y espero no volver a ver. Para nuevamente seguir con la historia, que me depara un final incierto, que me destruye poco a poco, en el abismo de mi propio agujero negro.