• Rupert Grint → New Years Party
http://FICElla no lo supo, pero en el instante en que se dio la vuelta para salir de la habitación, James y Lily le guiñaron un ojo.
Cuando Harry llegó a casa, eran las nueve de la noche. Venía agotado de visitar tiendas para comprarle algo bonito a Hermione por su aniversario de bodas. Pero no pudo encontrar lo que él quería, así que además de cansado, tenía un mal humor impresionante.
- ¡Hermione he llegado!.- dijo él desde la planta baja. Como no halló respuesta, soltó una palabrota mostrando su fastidio.- Genial, simplemente genial. Una tarde de perros y encima ella no está.
Decidido a darse un baño relajante y caliente, él subió las escaleras. Se fue al dormitorio para preparar su ropa limpia y con la misma, entró en el cuarto de baño. Cuando cerró la puerta, se dio cuenta que todo estaba en penumbra y que la única luz que alumbraba la estancia era un montón de velitas pequeñas que olían a fresa.
- Típico de Hermione.- Dijo para sí.- No sé de qué me quejo, si en realidad terminé cogiéndole el gusto a este aroma tan empalagoso…
Mientras se acercaba a la bañera para abrir el grifo del agua caliente, ni si quiera se dio cuenta que su esposa se aproximaba a él con sigilo.
Cuando él se metió en el agua y se estiró cerrando los ojos dispuesto a relajarse, sintió que se formaban unas pequeñas olas.
La bañera no era un jacuzzi, así que Harry decidió ver qué ocurría. Cuando lo hizo, se le cayó la mandíbula de la impresión.
Allí, justo delante de él, se encontraba una Hermione completamente desnuda y cubierta de gotitas de agua. Antes de que él pudiese reaccionar, ella se echó hacia delante y le besó. Harry no esperó más para corresponderla, importándole muy poco si la bañera se medio vaciaba con tanto movimiento de agua como provocaban mientras se mimaban a más no poder.
Un rato después, un Harry más que feliz y satisfecho, usaba la esponja y el gel de fresa para enjabonar la espalda de su esposa. Que ladeaba su cabeza de vez en cuando para darle algún que otro beso.
- Tengo que darte una sorpresa.- Dijo ella en tono dulce y cariñoso.
- ¿Otra?. Pues mira que ésta ha sido buena.
- Pues hay otra mejor, Harry.
- ¿Ah, sí, cuál?
- Pues…que pronto, en unos meses tan sólo, dejaremos de ser dos, para ser tres.
- ¿Eh?
- Que estoy embarazada.- Dijo en tono de “Pero mira que era obvio”.
Él parpadeó una vez, luego dos y finalmente tres. Y cuando Hermione estaba a punto de mover una mano delante de su cara para ver si reaccionaba, Harry se tiró encima de ella y empezó a llenarla de besos por todas las partes que no tapaba el agua mientras entre beso y beso reía sin parar y le decía una y otra vez lo mucho que la quería.
Cuando él se calmó, apoyó la cara en uno de sus hombros y sintió cómo ella le acariciaba la espalda suavemente. Él no podía hacer otra cosa más que suspirar feliz. Feliz de quererla, feliz de habérselo dicho años atrás, feliz de que ella le correspondiese aunque hubiese tenido que esperar una semana y media para saberlo, feliz de haberle curado el trauma, feliz de haberse acostado con ella aquella primera vez y todas las veces que le siguieron y le seguirían durante el resto de sus vidas, feliz de haberle pedido en matrimonio con aquellas luciérnagas y de que ella hubiese aceptado de la forma en que lo hizo, diciéndole tantas cosas bonitas que le hicieron llorar mientras la besaba tirando de ella hacia abajo con suavidad, hasta que la tuvo tumbada en la arena de aquella orilla y le hizo el amor hasta que amaneció.
Feliz también de que cuando llegó la noche siguiente a la mañana en la que despertaron en aquella orilla, ellos volvieron a amarse durante gran parte de la noche, sobre todo después de que Harry le entregase la pulsera de plata que días atrás le había comprado en Hogsmeade, unido al libro de hechizos de Defensa. Aunque Harry sabía, que de los dos regalos, la pulsera era lo que más le había gustado. De hecho, no sólo le pidió a él que se la pusiera expresamente sino que luego le mostró su entusiasmo haciendo el amor con él durante horas, y además de eso, ella no había vuelto a quitársela, incluso la llevó puesta el día que se casó con él.
Se sintió más feliz todavía el día que la vio vestida de novia y dijo sí quiero con tanto cariño que tuvo que hacer verdaderos esfuerzos para no llorar delante de toda aquella gente que los miraba. Feliz de haber pasado 4 años siendo dichoso todos y cada uno de los días que llevaba casado con ella. Pero sobre todo era feliz, ya no sólo por la noticia tan estupenda que ella acababa de darle, sino porque sabía, que ese nuevo Potter, no sería el único que vendría a su aún pequeña familia.
- Te amo Hermione.- Dijo él besándola una vez más.- Te amo hoy y te amaré siempre. Y a nuestro hijo o hija, también.
- Lo sé, Harry.
- ¿Continuamos la celebración en el dormitorio?.- cuestionó él levantando una ceja de forma sugerente. Ella se rió encantada.
http://Gaby
Ruup ?
aaawww, qee liiinnndddooo
hahah sale muuuy .. divertiido :BB