7/15/09
EN LO ALTO DE MI CUERPO Es como un ritmo constante que bombardea las cabezas y vuelve locas a las neuronas, o así lo vivo yo.
Me gusta, no digo que no. Si no me gustara diría: Es una puta mierda. Pero da la casualidad de que no lo es. Así que... Ahí queda.
MANOS Dos manos, palmas arriba y cara acercándose a ellas poco a poco. No es que las quiera oler, sé a qué huelen, o mejor, sé que a culo no huelen... Respiro, tragp un poco de saliva y sigo. Lo que decía, no pretendo olerlas sino ver lo que tienen. Lo que ofrecen.
¿No están para eso?
Que qué tienen...
Fácil... Nada. Aparentemente nada. O quizá lo tienen todo y no sea capaz de verlo. Pero lo intento.
HORMONAS Es cierto que la edad no perdona y no soy viejo, o no me considero porque creo que la libertad de la que disfruto y la verdad de la que pretendo rodearme me hace aun más libre de lo que otros son. Pero no me gustan las comparaciones, porque gano en granos a un adolescente y en apetito sexual también, aunque la asexualidad siempre fue un gran lema en mis camisetas... Dame un rincón oscuro que te demostraré y mostraré.
SOBRE EL ASFALTO Es de esas enfermedades que uno mismo se produce. No es contagiosa pero me hace caminar raro y querer cortarme los pies.
¿Degenerativo? No. No lo veo así, nadie lo ve así. Peor ahí está. No lo notas pero yo lo aguanto
HUMO Tres minutos. Ésa es mi marca y de eso presumo, pese a que mis pulmones se caguen en mi existencia e injustamente en mi madre.
¿Pero qué le hago si me gusta fumar? ¿Qué le hago si me gusta fumar rápido?
MATERIA A veces me doy pequeños golpes contra la pared. Así se desatasca. Pongo un ejemplo: Voy en el metro, me miran. Saco el móvil y comienzo a juguetear con lo que sea que encuentre. Y ahí está, un juego de palabras del que no me había percatado en un mensaje que leí dormido a las 5 de la mañana (sí, a veces consigo dormir) Y entonces lo imagino con una tipografía consistente, ruda y con personalidad. Algo soberbia, como su mensaje.
Lo coloco en el espacio, pienso si sería mejor ponerlo en la espalda de una camiseta amarilla con las letras en negro o si sería mejor ponerlo tan pequeño que de lejos pareciera una hormiga. El caso es que desmonto la prenda en sus piezas y las pongo en un mesa. Serigrafío la espalda con negro, como un loco poseído. Lo dejo secar y coso de nuevo la camiseta. Me la pongo y de repente imagino que me cruzo con alguien que la lleva.
¿Le paro para decirle que yo he diseñado esa camiseta? ¿Le pregunto que de dónde la ha sacado? No, levanto la vista, la despego del móvil y ya no me miran. Se han ido los ojos. Bueno, ¿qué iba a hacer si tenía cosas en qué pensar?
DEDOS Tecleo y lo hago sin fijarme en el teclado, pero sin mirar a la pantalla. Sólo puedo mirar el enorme callo de mi mano derecha. No, no es de masturbarme... De eso no salen callos, es una leyenda urbana sino más de uno que yo me sé tendría la mano plagada. Es de escribir, de apretar contra el dedo tan fuertemente el bolígrafo que a veces he de cortar el callo, dejar que se desinflame y seguir escribiendo.
¿Asco? Asco das tú.
OMBLIGO Dicen que sí, que guardo algo. Yo me miro al espejo y no me reflejo, pero ¿crees que me importa? Me veo en los demás. Uno no ha de mirarse su ombligo sino saber cómo es de los demás. Cuestión de ver.
BOCA Jugaba a morder manzanas y miraba cómo quedaba mi dentadura, si estaba recta, ordenada... Nunca lo estuvo, pero sólo lleve un aparato durante dos años hace ya 18... Haz las cuenta y me dices cómo son mis dientes.
ANO Puedo pasarme diez días sin cagar y a veces puedo ir tres veces en el mismo día. Por ahí no entra nada, sólo sale. Es la eterna cuestión... Yo enriquezco. Ya sabes.
CORAZÓN Lo que no se ve, es invisible... Lo que no se ve y se siente, es visible. Siempre. Date cuenta de que siempre haré las cosas para que no te enteres, para que ni yo mismo me entere... Pero esa es la vida que nos gusta, ¿no?
Que tu mano izquierda nunca sepa lo que hace la derecha... Bien aplicado es la felicidad regalada ofrecida de la manera más simple.
TODO Me voy. Una horas, unos días, meses o un año... Pero desisto. Yo no quiero coronas, no quiero reconocimientos. Ya he estado sentado mucho tiempo y quiero bailar.
Mañana en un tren, al día siguiente en una montaña, el viernes en un cementerio y el sábado en la playa... Donde me lleve el viento que me acompañe la vida.
Sonriamos. Seamos, sólo seamos.
:D