11/22/09
Es difícil enfrentarse al silencio de una hoja en blanco, es difícil enfrentarse al silencio de unos labios sellados con timidez, que solo se abren a solas, que gritan hacia dentro lo que ya se, que me provocan dolores de cabeza.
Ver como la necesidad de un vicio te cambia el estado de ánimo, volviéndote susceptible a cualquier comentario rompiendo en cólera, deseando matar o matarte.
Saber que he estado alado de una mar azul, un mar de plásticos y un cielo limpio. Una botella arrojada por la ventanilla del coche, fruncir el ceño y cruzar los dedos con el estúpido deseo de que nadie, ni yo, escuche como choca contra el suelo y estalla en mil pedazos, y revisar si sigue o no al pasar una y mil veces por el mismo invernadero de vuelta a casa.
Media hora de espera, con billete en mano y sombrero sobre la maleta, llega el autobús. Mi plaza, el corralillos, ventana izquierda, apoyo mi cabeza sobre mi mano y mi mano sobre la ventana, el sueño se adueña de la primera hora. La segunda, vistas a la Luna creciente que iluminaba las bajas nubes. De un autobús a otro y de vuelta a la cuidad. Con la piel de gallina me precipito a mi calido hogar, el primero con una calefacción tan alta que hace que las habitaciones consigan tener la temperatura del infierno.
Ahora escuchando risas en la habitación de alado, en la mía, solo el chirrido de mi silla de estudio con hambre de aceite y unos altavoces que malcantan de lo cansados que andan.
Me han arrebatado un cuarto del juicio que tenia, o que estaba empezado a tener. En su lugar me dejaron un boquete del tamaño de una muela. Será ese el motivo de mis lagunas mentales… o quizás no, podrían ser mil los culpables de mi carencia de memoria. Vendita memoria que vienes y vas dejando lagunas que solo un sueño puede descifrar.
Estoy donando mi corazón a la ciencia, porque intento no dormir con él en la misma cama, por si alguien me lo roba al despertar (solo dejo que lo robe un sueño).
^^
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tiki taka...
Lass se va a la cama.
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