Cub des Rois, París.
Dios no suda. El polo celeste de Federer permanece inmaculado salvo por una mancha semejante a una única huella de neumático entre los omoplatos. Sus movimientos parecen un poco menos fluidos, pero nadie sabe si se debe a la lluvia, al endurecimiento de la tierra batida o al impacto nervioso del hombre bandera. Se oscurece el sol, se abren los paraguas en torno a la pista, el segundo set se ha puesto de algún modo en 3-4, Soderling se recupera, y se ve a Federer un poco desanimado.
[b]_____________________________ UN TRAIDOR COMO LOS NUESTROS
__________________________________________________John le Carré[/b]
¡Salud!
On January 15 2012
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