Leo se exhibe ante Maradona
11/12/09
Leo Messi se incorporó ayer a la concentración de la selección argentina y el morbo estaba servido por ver cómo sería su reencuentro con Diego Armando Maradona
Aunque desde su país se le mire continuamente con lupa y se ponga en duda su compromiso con la albiceleste, el barcelonista demostró una vez más en su primer día de concentración en Madrid para preparar el duelo del sábado ante España que su selección le necesita más que a nadie y su entrenador, por muchos que a veces diga, lo sabe perfectamente.
Maradona le recibió con cariño y en su primera toma de contacto en la sesión realizada en la Ciudad Deportiva del Real Madrid le felicitó en reiteradas ocasiones después de que Leo dejara gotas de su calidad. Pese al cansancio por haber jugado hasta casi la madrugada frente a la Cultural Leonesa y haber dormido poco por tener que subirse a un avión con el objetivo de llegar al mediodía a Madrid, Messi respondió con éxito a la sesión programada por Diego. Un entrenamiento distendido, compuesto en su mayor parte por un partido de siete contra siete. El blaugrana jugó en el equipo compuesto también por Andújar en la portería, Coloccini, Demichelis, Mascherano, Gago, Perotti y Tevez. Enfrente se midió al equipo que lideraba el ‘Kun’ Agúero con Pablo Aimar como otra referencia.
Messi empezó un tanto frío, pero marcó el golazo de la tarde. Se revolvió ante el interista Esteban Cambiasso, se fue por velocidad y conectó un zurdazo que entró como un obús en la portería de Romero. “Muy bien Leo, muy bien”, fue el grito de Maradona. Posteriormente marcaría otros tres goles y se vio que disfrutaba jugando al lado de Tevez o Mascherano. Maradona siguió el partido como si fuera el árbitro y no paró de animar a sus muchachos. Dejó de lado las consignas tácticas y se centró mucho más en el aspecto anímico. Por ejemplo, se centró mucho en destacar a Gago, quien vive momentos bajos en el Real Madrid.
Los focos estaban centrados en cada gesto de Diego hacia Leo, pero no hubo nada especial del técnico con el jugador. Tampoco el seleccionador argentino se centró en otro futbolista en concreto. Trató a todos por igual y se nota que le gusta estar al lado de los futbolistas y compartir su lenguaje. Messi acabó notablemente cansado, el día había sido largo y todavía debía recibir el premio ‘Alfredo Di Stéfano’. El jugador se quedó unos minutos solo sentado relajadamente en el banquillo. Tras una charla con Cambiasso, se dio por terminada la sesión. Mientras, Diego se entretuvo disparando a los porteros y se dirigió al vestuario mientras departía con sus colaboradores
hey! divina la foto :)
saludos