El hipocondría
12/10/08
Llevo escupiendo grandes flemas amarillas desde el momento en que desperté. No estoy seguro de que toadas hayan sido amarillas. Cada tosido significaba ardor en toda la garganta y parte del pecho. Mientras espero la micro escupo tres veces mas, cada una de ellas superando a la anterior en su magnitud, humedeciendo mis ojos y provocando una gran arcada. Ya a bordo me mareo en el falso sauna creado por la suma de vapores humanos. No puedo esperar el momento de bajar, cuando lo hago, preso e la ansiedad, verifico el color del escupitajo como de costumbre. De una ves por todas veo lo que quiero. Rojo. Finalmente logre arrancarme un trozo de pulmón; orgulloso me agacho, y con presión lo coloco dentro del platico de los cigarros. Esta vez me dirijo al hospital, y llevo pruebas en el bolsillo.
Foto: pedro L. Valparaíso, Chile. Marzo 2005. hermosa foto y recuerdos de chico.