11/11/09
Como un salto en el vacio de quien no teme a la muerte, otra noche en el hastío de no poder entenderte. Y no sabes lo que has sido porque nunca es suficiente, demasiado desafío, yo no puedo ser tan fuerte. Si quisieras confiar en mí nunca es tarde para amarse, ni para equivocarse.
Necessito verte aquí, tu mirada me hace grande, y que estemos los dos solos dando tumbos por Madrid, sin nada que decir, porque nada es importante cuando hacemos los recuerdos por las calles.
Demasiado inmerecido un silencio como este, objetivo conseguido, no pudo faltar más suerte.