Por la mañana, desayunando, me ha acordado del sueño, cosa rara, señal de que fue gordo. Tiene hasta título, hasta dos. Uno mío y uno ajeno. Llego a una casa, parcialmente familiar. Alguien me ha conducido allí. En la puerta ya hay mucha gente que me saluda o besa o abraza o felicita. Me incomodo terriblemente, a una de ellas directamente le niego el beso, está en el marco de la puerta y prácticamente la empujo para pasar. Bajo, un gran cuadrado de mesas, la vista se nubla. Intento sentarme lo más rápido posible, aun así, la gente ya está colocada y tengo que pasar por detrás de muchas espaldas hasta llegar a mi lugar, preferencial. A la vista de todos desarrollo una coreografía torpe e histérica, al menos para mí. Un vez sentado, recorro visualmente la escena; casi no percibo amigos, más bien fósiles, familiares sanguíneos y políticos, gente que traté tangencialmente, y directamente enemigos, irreconciliables. Hace un momento, al hacer levantar a una chica de su asiento para acceder al mío, ha soltado un chascarrillo sobre mi mal semblante, en alto, eso que se hace. Contesto con un me cae mal la gente tan positiva, riendo un poco, con miedo. Y ella anda, sigue bebiendo. Creo que dice: que es lo tuyo, pero igual lo completo. Imaginando lo que no voy a ser capaz de hacer y debo, y el nivel inhumano de farsa que desarrollaré, me despierto. Nada anhelamos más que el protagonismo, nada tan yermo como que se desarrolle en escenarios ficcionales, no elegidos, en cualquier caso impuestos. En la radio, gente se confiesa delante de locutoras comprensivas, en la tele, cristiano ronaldo, tomo un yogur, en televigo una porno, me azuzo un poco la polla. Vuelvo a la cama y tardo mucho en dormir, la almohada vertical, como un ser humano, anatómico. Desayunando, leo a J. Tillman decir que si los críticos no exageraran no existirían. Pienso vaya, se puede ser un efebo y tocar en fleet foxes y soltar cosas así. Y en qué significan las incisiones en las lecturas. Porqué nos paramos, subrayamos, citamos. Y no hace falta pensarlo mucho, es muy evidente todo, ya. Construyendo una trampa para ratones rota, se llamaba el documental de The Ex. En rumores y sombras, jose habla de la autoficción. Hay que romperla, como sea. Basta con un poco. Para dar un garbeo.
es una trampa, todo es una trampa, amigo, esto es una trampa... a menudo pienso que lo mas elegante es renunciar a todo, quedarse con lo imprescindible; al menos asi se evita el ridiculo (la sensacion de ridiculo que tan bien se expresa en tu suenyo)...
por cierto, bonito cuadro
En mis sueños el único diálogo que hay son frases muy enigmáticas, como mi abuela diciendo que mi tio besa muy bien.
Mi último sueño a recordar actuaba de la siguiente manera: sentado en un sofá y siguiendo el juego a una niña pequeña, vertía leche y aceite de una lata de atún sobre su gato totalmente impasible.
Al ver que el aceite iba a derramarse sobre el sofá, pongo la lata en el camino y al caer una gota en este, brota una magdalena.
supongo que ya la escuchaste, encántame:
http://www.rtve.es/radio/20090624/presentamos-los-principios-basicos-astronomia-los-planetas/281995.shtml
Bueno, Valencia es un erial cultural, eso es así. ahora bien, si uno es capaz de tragar con la tiranía del garage y la contra que le hace el punk okupoide, ahí en medio hay cosas buenas. Y mucha camaradería.
Intentar montar un Sin Sal aquí sería suicida.
lo agradecería encantado, ya lo creo. Pero en ese momento exacto espero estar dando una zancada que cada pie esté a un lado del Ecuador!!!! :)
la pieza que le falta al resto del solar nacional, de la que soy devoto, es el veraniego "nacional". Esa bola de mantecado flotando en granizado de café....ayer justo me cepillé uno con el vulgo en Daniel, Alboraya.
la he debido escuchar unas 200 veces en menos de 24horas. ¿ésto es patológico?, me temo que sí.
*una rosa en un rosal gasta mucha fantasía: claro! qué bonito! dios!
completamente de acuerdo, caballero