La elipsis de Irene
3/24/09
Caminando y caminando, así se pasaba el día, saltando de un día al siguiente en el calendario y en la vida, con una rutina sólida y entretenida pero en la que siempre había algo que añorar. Caminando por las calles, pedaleando, recorriendo los relojes, el tiempo en línea recta y sin parar y siendo realmente consciente de los rápido que pasa, de lo corto que se hace, de lo atrapada q estaba en la vida cotidiana hasta que ahí en medio ocurrió algo fantástico, increíble, maravilloso, tremendamente irreal pero cierto. Así que en un plazo de seis días disfrutó de aquello que le habían regalado, eso que la dejó sin palabras, el chico que salió de la caja, el que salió de su pueblo y apareció en el tuyo, salió de la caja, tachán!! Estoy aquí, y durante seis días es totalmente tuyo, disfrútalo, te lo regalamos a él y él te regalará momentos que recordarás toda la vida, quedará impregnada su presencia en cada lugar, en cada persona, mira qué buen día hace, disfrutémoslo de todas las formas posibles, ya habrá tiempo de echarle de menos, ahora es tuyo, y tú suya, él para ti, tú para él, siempre igual, siempre delicioso. Y aunque pareciera mentira, el tiempo pasó aún más deprisa que en esa rutina q te habías forjado, fue increíble, voló el tiempo y voló él en el avión y tú en el metro de vuelta, cuando ibas recogiendo con la mano cada momento que encontrabas por el camino de regreso a casa y lo guardabas con los otros que ya tenías en ese armarito que lleva su nombre. Y otra vez incertidumbre, sabes tú cuándo será la próxima? No, y eso me mata. Vuelta, vuelta a lo de siempre, pero con él en la cabeza, con ese momento grabado, tú saliendo de la caja, y todos los demás, calor, siguen calientes en mi cabeza, 6 días en los que Irene desapareció en el mejor lugar del mundo, donde en el espacio más reducido tenía todo lo que necesitaba. La elipsis de Irene…
Fascinante...
Le faltó el lacito en la cabeza al salir de la caja jejeje