las últimas guerras.
10/31/08
Habremos sido derrotados, pero no es más que el indicio precoz de toda la destrucción de la que somos capaces.
Saldré de esta habitación, por la mañana, y habrás revertido la tierra, convertido mi carne en polvo, y será imposible regresar.
Insistiré, y de la oscuridad saldrá lo mejor de nosotros.
De la oscuridad, del silencio tan lleno de esa cosquilla fructífera, del saber certero: el centro del universo gira en torno a tus caderas.
Que te decidas por mí es un dato volatil. Lo relevante es la decisión que han tomado por nosotros los abrazos que nos apuran, los desgarros que nos desvisten, la verdad puesta fuera de nuestra voluntad: lo hacemos aunque no lo sepamos.
Cifra mía, soy tu madeja.
las últimas guarras.