11/13/09
Cuando empece a escribir aca, lo hacia porque me gustaba que ustedes me lean, más tarde empece a hacerlo porque me gustaba que el me lea, ahora lo hago porque me gusta leerme. Quizas es por eso que no lo hago tan seguido, porque no tengo que cumplir ningunas expectativas más que las mías. Sin embargo, me gustaria contarle algo a ustedes, a los que leen y a los que no, a los que hace años que se podría decir que me conocen, y a los que todavía leen aunque hayan desaparecido.
Nunca voy a saber si escribo bien o mal, no puedo saberlo porque por mucho que me guste, me reprimo continuamente, y eso no es precisamente lo que hace a una buena escritora, pero lo hago por amor, amor por el y amor por mi.
Me paso algo realmente raro en mi ausencia que yo me cuento a diario, hablo de igual manera con Dios, conmigo y con las personas que sé que pueden captar el mensaje sin necesidad de que yo de una y mil vueltas hablando de lo que nos hace el destino.
La vida misma me puso personas en el camino que me enseñaron una o mas lecciones y despues se fueron, a algunas las extrañe, a otras no tanto, pero siempre llevo presente cierto cariño por todo lo que aprendi. Estas personas de las que hablo, fueron hombres que casi llegaron a enamorarme, y mujeres, que en su momento llame amigas y al crecer entendi que nunca habia sufrido verdaderamente la ausencia. Estos hombres y mujeres que se cruzaron en mi camino durante 14 años, 6 años, 4 años, 1 año, o solo una estacion duraron no mas que eso en mi memoria. De hecho, hace un tiempo atras, cuando todavia podia recorrer libremente los pasillos de mi colegio, tengo que admitir que tuve un miedo atroz, un miedo que me carcomia la tranquilidad incluso mientras dormia, un miedo de saber que para mi no era solo el fin del colegio, como para todo el resto y de todas maneras le puse la cara a mi más grande terror y le grite que iba a poder, que iba a poder soportarlo, que iba a poder seguir adelante, que iba a poder volver a amar, hasta que algo, que esta mas allá de mi entendimiento, me advirtio que todos los "iba a", no iban a servir de nada, porque efectivamente, me paso lo mismo que a todos los demas, lo unico que se termino fue el colegio.
No podria considerar jamás que todo lo que creo, todo lo que espero para mi vida, es una simple ilusión, no más que un castigo del cielo.
Un montón de factores me trajeron hasta donde estoy, algunos dolorosos, otros sorprendentes y otros tantos maravillosos. No me considero culpable de ninguno, mientras yo vivia, bien o mal, la senda se me fue haciendo sola y lo unico que puedo hacer es erguirme, levantar la cabeza y mirar de vez en cuando para abajo para no tropezar, evitar los costados inexistentes, seguir los consejos que se directos de un ser que de alguna forma quita y da vida, y seguir caminando, porque se a ciencia cierta que cuando de el ultimo paso, ahí vas a estar vos.
mi futura premiio novel