7/3/09
Debe ser aterrador para algunos, debe sonar extraño para otros y otros tantos deberán percibir en mi una eterna perseverancia al confesar después de tantos años que sigo amando de la misma manera.
A veces pienso que si tanto amor fuera mutuo, seria por mi parte fugaz. No hay nada que me guste menos, pero la gran parte del tiempo pienso que me gustaría hacer realmente feliz al hombre que amo y sin embargo difícilmente el podrá alguna vez permitirse ese lujo de ser yo por quien respira, de ser a mi a quien ama.
Otras tantas veces pienso que para ser amada como quiero serlo tendría que descender, intelectualmente, varios niveles, pues el parece profesar siempre un gran amor por quien es menos que el, por lo menos en lo que a ese aspecto respecta.
A medida que van pasando los años y voy creciendo mis sentimientos se transforman, ellos también maduran, pero además se inhiben. No me permiten hacer cuanta cosa se me ocurra, pero eso es algo que agradezco y sinceramente lo hago porque tengo la certeza de que seria rechazada sin razón una y otra vez y digo sin razón porque afortunadamente nunca me ha rechazado quien me ha conocido.
Es imposible para mi no sacar conjeturas de todo lo que ha pasado a lo largo de tantos años. Una y mil veces se suceden los momentos en mi cabeza y una y mil veces mas trato de comprender una milésima parte de lo que paso en esta película que el hizo de mi vida, y bajo ampliamente mi nivel intelectual al contemplar dentro de tantísimos cuestionamientos, la respuesta de solo uno y entiendo que la única razón por la que no lo he tenido es porque estuvo años viéndome y lo único que aprendió ha sido mi nombre, y me contradigo al saber que hay veces en que hasta eso olvida...