[ 991 | ¿Caos o Inercia?]
11/3/09
Me repite en la cabeza esa observación que tuve al empezar este año: “será un ciclo que se repite”. Como que a juzgar por las cosas que me habían pasado y la disposición que tenía al empezar la nueva etapa, estaba seguro que se repetiría una de esas gloriosas etapas individuales que tanto añoraba revivir.
Y no niego que así ha sido. Como Del Villar escribiendo música (ja-ja) ha sido de altos y bajos vertiginosos. Pero lo más curioso, es que está siendo cierto que la esencia de ese ciclo se ha repetido. Y eso me tiene entre expectante y asustado.
Es que de todas maneras, haber madurado en todos estos años no me tiene en esa parada leibnista que me hacía calcular con los principios del tío Albert todo lo que me ocurría en esos tiempos. Tanta matemática se me pudrió con el horroroso semestre de ingeniería. Si en el fondo, ¿Qué sacaba con cuantificar si no fui capaz de controlar las cifras? Había sido todo hermoso hasta que me di cuenta que el Malulo mete la cola y el raciocinio se va a la chucha. Aparece un número complejo y cagaste.
Hoy quizás no hago fórmulas. Tampoco me pico a Einstein,y si sólo se remite a una peluca de jugoseo en un carrete, no es que haya dejado de querer comprender qué pasa. ¿Por qué hoy me detengo más que en cualquier otro momento a pensar cada paso? ¡Y lo peor! Sin saber hacia donde. Lo que tanto detestaba de manera genérica: que haya distancia recorrida y sin desplazamiento. Todo lo contrario al concepto de estatización que hace un par de años pregoné en esta misma tribuna. Claro, que eran muy distintas las condiciones. No era nada pero tenía a alguien. Ahora soy alguien pero no tengo a nadie. Es como cambiarle el signo a los factores.
Pero el puesto vacante no es lo que me inquieta en realidad. Lo conversaba el domingo brevemente con la Cabra Chica, gracias a una pregunta impertinente. Lo que tengo que lograr explicar es por qué estoy caminando en círculos y volver a trazar qué es lo que quiero. Salir de la duda metódica y tener dudas que sean realmente coherentes. Reconocer que hay cosas que me laten y no me laten. Tratar de discernir si lo que me tiene en círculos es un caos o una verdadera inercia.
Sucede que en mi inconsciente también hay mensajes. Mensajes chocantes, que tal vez no me gustarían que estuviesen. Porque si no estuviesen, yo estaría convencido que avanzo hacia una dirección determinada, pero no hacen más que prolongar la excentricidad de esta órbita que me hace volver a un punto cero. Que Descartes me ayude, y que me convenza que los sueños engañan más que cualquier otra cosa.
Mis ojos no están desnudos hoy porque sí. Pero siento que una segunda lectura no vendría nada de mal. Ya lo hizo Pame a través de cartas, y los sueños también me dan una señal. Lo que ha faltado, es que realmente se entienda el lenguaje de mi mirada, quizás muy críptico, o que más bien, no hay interés en leerlo. La única certeza que hoy tengo, es que algo me está faltando.
¿Caos o Inercia?. Ese algo que me falta, es el que me dará la dirección en este plano cartesiano. Será la respuesta a la pregunta del principio. Cómo va a terminar este ciclo.
Me impacienta, no sabe cuanto.
…y la foto… es de Maipú, porque en el fondo es aquí donde me he quedado. En el origen.
EL APORTE DEL DÍA: Se fueron las enchuladas de la 115 =( ahora obligao a irme parado en la mañana a la U¬¬
chikocl (•!) | 3noviembre | 2009 | 22:40
Por ahora es Caos mezclado con inercia.