Las palabras fueron avispas,y las calles como dunas,
cuando aun te espero llegar.
En un ataúd guardo tu tacto y una corona
con tu pelo enmarañado
queriendo encontrar un arcoiris,infinito.
Mis manos que aún son de hueso,y tu vientre sabe a pan
la catedral que es tu cuerpo.
Eras verano y mil tormentas,
y yo el león que sonríe a las paredes
que he vuelto a pintar del mismo color.
No sé distinguir entre besos y raíces,
No sé distinguir lo complicado de lo simple
Y ahora estás en mi lista de promesas a olvidar,
todo arde si le aplicas LA CHISPA ADECUADA.
El fuego que era a veces propio,la ceniza siempre ajena
blanca esperma resbalando por la espina dorsal.
Ya somos más viejos y sinceros y que más da
si miramos la laguna como llaman a la eternidad
de la ausencia...
No sé distinguir entre besos y raíces
No sé distinguir lo complicado de lo simple
Y ahora estás en mi lista de promesas a olvidar
todo arde si le aplicas LA CHISPA ADECUADA
No sé distinguir entre besos y raíces
No sé distinguir lo complicado de lo simple.
Y ahora estás en mi lista de promesas a olvidar
todo arde si le aplicas La CHISPA ADECUADA.(8)