11/18/09
.
El día pasó tranquilo. Ya cuando cayó la noche hice lo que usualmente hago: bañarme y subir para irme a dormir... O al menos a leer algo. No pude conciliar el sueño.
Escuché voces, estaba mi hermano con Martin y decidí bajar a charlar un rato ya que al parecer no estaba en mis planes poder descansar. Miramos un poco de tele y ya cuando se nos caían los ojos nos fuimos a dormir.
2 A.M.: empiezo a sentirme mal, no podía calcular el tiempo porque el dolor era bastante fuerte. No tenía nada que tomar para que se me pasara. Tenía sueño, así que intentaba dormir aunque sea algunos minutos. Todo seguía igual, yo giraba en mi cama tratando de encontrar alguna posición que me ayudara a que el dolor se me fuera.
Empecé a bajar las escaleras, a tomar agua, a pasearme por la casa esperando que algo ocurriera. Para colmo, hacia mucho calor y se me había roto el ventilador horas atrás.
Pasaron las horas. Decidí tomarme un tafirol a la espera de que el dolor cesara. NADA.
Intenté entonces con una bayaspirina forte. NADA.
Ya rendida, tuve que levantar a Tobías para que me fuera a comprar sertal (dicen por ahi que si no tomás sertal para saber qué clase de dolor es: o contracción pre-parto o contracción de trabajo de parto). Ya para ese momento eran las 6 de la mañana y yo no aguantaba más.
Tomé el sertal. Pasaron 20 minutos, y no cambió en nada el dolor. Decidí que entonces tendría que llamar a la partera, pero primero, tuve que imprimir los papeles que necesitaba para la internación (en caso de que me fuera a internar). Ese trabajo fue costoso... Dolor, hermanas molestando...Escanear, copiar, pegar, cortar, abrir, cerrar, imprimir...
Terminé.
Llamo a la partera, le describo TODO y quedamos en encontrarnos en el IMO a las 9 A.M.
Lo despierto a Tobías, llamo a Alan para que vaya viniendo. Preparo todo, hago tiempo, doy vueltas, me recuesto.
Salimos para tomarnos el taxi. Llegamos y mientas yo espero en recepción, Tobias fue a retirar algunos estudios para mi.
La partera me habrá atendido 9:30 aproximadamente. Me hizo el tacto: estaba empezando el trabajo de parto (4 puntos de dilatación). Me interno en una habitación, donde ma cambio y me acomodo. Me ponen un suero y me abandonan ahi, muerta de dolor xD.
En algún momento ya dejé de aguantar y entonces mi compañera de cuarto llamó a la enfermera. Me trasladaron a la sala de partos, todo de manera muy lenta.
Mi médica no me iba a poder atender, asi que me quedé esperando ahi, mientras me hacian tacto, me ponian la pedidural y le medían las pulsaciones al bebé.
Ya para ese momento eran las 10 y pico.
La cuestión es que el dolor nunca cesó hasta el final del trabajo. Eran las 12 y el doctor empezó a ver que yo quería ceder, me dió fuerzas, además, ya Alan estaba conmigo y me ayudaba en todo lo que necesitaba. 12 y 20 el médico me dijo que y 30 nacia. Y 30 salió, todo chiquillo, sin llorar mucho, y siendo obvio lo que era: un varón (aunque tuve que preguntar por las dudas de que fuera parte de otra cosa xD).
En ese momento TODO desapareció. El dolor ya no se sentía, no existía ese cuarto ni los médicos, ni nada... Estaba él, ahi, llorando, preguntándose qué hacía ahi, confuso, sorprendido... Y yo, enamorada, no pudiendo creer lo que veían mis ojos, no pudiendo creer que algo tan hermoso hubiera estado dentro mio tanto tiempo, no pudiendo entender hasta qué punto todo lo malo del mundo se reducía a nada, a algo secundario, a algo que no existía... Porque solamente él era luz, él era eternidad, él era el mundo... Todo mi mundo, toda mi vida puesta en él, puesta en ese instante en donde recibió oxígeno, experimentó su primer respiro junto a mi, junto a su papá... Y ahi comprendí que no importa que las cosas salgan mal a veces, las discuciones, las peleas, las contradicciones, los enojos, los llantos, el odio, NADA de eso importa, porque está él, y si está él, yo ya no necesito más nada.
Tengo que admitir que no pensé que me fuera a poner tan así. Pero no por fria ni nada por el estilo, sino porque no podía imaginarme nada de él. Sabía que sería hermoso, pero era un misterio para mi lo que me acompañaría dentro mio cuando lo tuviera cerca, cuando lo viera comer, o dormir, o agarrarme la manito... Y ahora que lo sé, no lo cambiaría por nada. No hay nada comparable con la sensación de tener un hijo. No se puede cambiar ni comparar con nada. Es único. Y es lo más hermoso que hay.
El día 13/11/2009, a las 12:30 nació Tomas Alexander Lioi. Midió 52 cm. y pesó 4000 gramos exactos. Su color todo rosadito determinó su buena salud y su cara es muy parecida a la de su padre. Su llegada significó la alegría de su papá y su mamá que lo aman muchísimo y no pueden imaginarse una vida sin él.
Gracias a Dios todo salió bien. Y ahora Tomas duerme muy pancho decidido a no dejarme dormir de noche. Pero es tan lindo que se lo soporto (creo...)
Nada más por decir.
Teresa.
[Alan y Tomás, los amo demasiado y son todo en mi vida. Gracias por hacerme tan feliz]
(L) te quiero tantoo
y a tomi tmb ... :)
sabes qe SIEMPRE voy a estar :)
no lo dudes!