Metabolismo.
11/22/09
Me desvío un poco de mi camino protocolar autoimpuesto y no subo fotografías de mi autoría esta vez, sino una obra maestra de un autoproclamado diseccionador de almas, mi amigo en mis mejores sueños Edvard Munch.
Metabolismo es morir y volver a nacer mil veces, en un solo pestañear. Es amar y morir de amor sintiendo dolor vívido. Es dejar de sentir gusto por la vida, sumirse en la monotonía de días sin luz ni oscuridad y vidas sin antes ni después. Es perder la esperanza sin haberla tenido nunca, vernos caer sin ya siquiera desear que todo termine pronto, pues sabemos que así será. Es dejar nuestras inmundas carnes podrirse en subterráneos, rematerializándonos en cada recuerdo, en cada sensación de una memoria ajena, sin dejarnos ir.
Importante detalle señor no-lector, no tengo fotos ni pc. Chupe el pene.