Mi vida real supera a mis sueños.
10/24/09
Asisto a muchas batallas con un denominador común, no quiero morir. Asisto pero no lucho, solo me defiendo. Estoy protegido por un material inquebrantable, es una armadura que soporta cualquier ataque.
Cuando al fin acaban las guerras, cuando reina la paz, sigo con mi escudo. Me siento seguro e invencible. Pero sucede algo que nunca imaginé. Sales de entre la nada, en una tarde cualquiera... aparentemente desarmada. Transmitiéndome tal sensación de seguridad que quiero descubrir mi pecho.
Y, antes de hacerlo, sacaste tu arma para atravesarlo con una increible facilidad, colocaste una bala en mi pecho. Un solo disparo con el que perdí la vida. Pero con una bala que comenzó a bombear mi sangre, me dió aliento y una vida nueva. Nací de aquellas cenizas con las que ya casi nada tengo que ver. Tu bala formó un órgano vital que bombea toda mi sangre, riega todos mis sentidos. Sin ella, seguiría muerto. Nada en mi cuerpo funcionaría.
Eres la parte más importante de mí por siempre.
y tu la mía