3/23/07
hace unos días tenía una charla con no se quien y le comentaba la historia de Federico Dangelo y su mujer. Laburo en un consultorio médico....o lo q se podría llamar "laburo" (porq bajo mi forma de ver las cosas lo q hago yo no es trabajo), Dangelo y señora son pacientes de ese consultorio. Los conocí hace algún tiempo y lo q me llamó la atención desde un primer momento fue un algo q a cualquier ser humano q crea en estas cosas, podria flashear q habia una especie de aura, de energía, a su alrededor. Venían, generalmente pasadas las cinco de la tarde, entraban juntos. Él se acercaba y me mostraba el papelito donde tenía anotada la hora pero no hacía porq apenas se asomaban por la puerta, marcaba en la planilla de horarios q habían llegado. Pasado el tiempo él se empezó a quedar un poquito preguntándome cómo estaba y cómo estaba el tema de la facultad (porq esto q estoy contando ocurrio alrededor del 2005. Yo le comentaba hasta q él decidía ir con a sentarse con ella. Y apenas tomaban asiento, alguno de los dos le comentaba algo al oído al otro. Entonces sonreían (ambas sonrisas eran agradables, contagiosas), se preocupaban, o aceptaban a gusto. Y para mí, sentado y ahogado en un ensimismamiento q duraba desde q llegaba hasta me iba, mirarlos era como un despertar. Un despertar a la vida, al futuro, a la trascendencia. Parecían, los dos, dos jóvenes enamorados. Y su llegada siempre me llenaba de un sano optimismo.
A fin de año me enteré q Federico tenía cancer...
la última vez q lo vi estaba pálido, casi amarillo, más flaco. Así y todo seguían murmurándose cosas al oído, como siempre. Hoy, la doctora volvio de vacaciones. Y me dio la noticia q me llevó a escribir esto.
el cáncer es una mierda. y hay gente que es maravillosa, y por alguna puta razón siempre van juntos.