PROHIBIDO PROHIBIR
11/11/09
¿Quién no ha visto (es más, quién no se ha acostumbrado hasta el punto de no parecerle extraño sino normal e incluso estar de acuerdo) los carteles que ahora están tan de moda en cualquier rincón de cualquier calle o plazoleta en la que unos vecinos intentan prohibir todo tipo de cosa, tales como jugar a la pelota, ir en bicicleta y un largo etcétera?
¿Acaso pueden prohibir hacer todo eso en la calle? ¿Es suya o qué? ¿Es que ya no se acuerdan de cómo y con qué jugaban ellos cuando eran pequeños? ¿No recuerdan jugar al fútbol, a las canicas, lanzar el trompo, jugar a las chapas, al aro... o incluso jugar al "mangüiti" en las rejas de una ventana mientras pegaban saltos unos sobre otros?
Y lo peor es que ésos que se quejan de que hoy en día los niños no se conforman con nada, de que ellos jugaban con una simple caja de cartón mientras los niños de hoy en día sólo quieren videoconsolas, etc. son los mismos que intenta prohibir que los niños puedan jugar al fútbol y hacer deporte en la calle, los que les mandan a jugar a la videoconsola para que no les molesten y no hagan ruido, creando una sociedad de niños gordos y atontados que sólo pueden comer y ver la tele.
Pues no, señores, no. Los niños tienen todo el derecho (e incluso la obligación) de poder jugar en la calle como ustedes hicieron cuando eran críos, de correr, saltar, darle una patada a un balón, coger una bicicleta, jugar al escondite o al "pilla-pilla"... y ustedes no son absolutamente nadie para prohibirles su felicidad.
Hemos llegado a un punto en que la sociedad no tiene memoria, como le ocurre al conductor que insulta al que hace prácticas en su autoescuela, por poner otro ejemplo. Hemos perdido la virtud de comunicarnos unos con otros, con lo bonito que era ver una casa de vecinos con las puertas abiertas de par en par, y no la desconfianza de todos hacia todos que existe ahora. Hemos llegado a tal punto de introspección e intransigencia que ya nos molesta incluso que un grupo de niños inocentes que sólo quieren disfrutar te llame al timbre para pedirte caramelos por Hallowen.
Educación es lo que hace falta. Y, para educar a los niños, antes habrá que educar a sus padres.
Ea, ya me he desahogado. Es que no soporto ver en la calle un cartel en el que prohíban a los niños jugar, cuando está en plena calle y eso no pertenece a nadie.
...esntonces que haces prohibiendo?? en?? jaja
(K)