Las Brujas...
7/14/09
Aunque yo era muy pequeño, no estaba dispuesto a creerme todo lo que me contara mi abuela.
Sin embargo, hablaba con tanta convinción, con tan absoluta seriedad, sin una sonrisa en los labios ni un destello en la mirada, que yo me encontré empezando a dudar.
- Sigue, abuela -dije-. Me has dicho que hubo cinco en total.¿que le pasó al último?
-¿Quieres dar una calada a mi puro? -dijo ella.
-Sólo tengo siete años, abuela.
-Me da igual la edad que tengas -dijo-.
Nunca te cogerás un catarro si fumas puros.
Roald Dahl: Las Brujas
Pues así me he quedado, picueta.
Después de ocho años, he vuelto a releer este libro, me ha seguido dándo un poco de miedo, pero me he sentido igual de identificada con su protagonista y sus dos ratoncitos blancos.
No creceré nunca y lo sé.
Pero yo así soy feliz.