11/12/09
A veces los vientos soplan fuerte, reales o inventados, y quieren llevarte lejos.
Por fortuna, yo siempre he encontrado manos amigas dispuestas a sostenerme.
Han llegado vientos nuevos que a veces me zarandean con tal fuerza que me desorientan. Pero tengo un obejtivo claro, por fin, y a eso me aferro para plantar bien los pies en el suelo, y dejar al corazón libre volando. Mientras, yo trato de formar con la materia prima que me voy encontrando, tierra y piedras, un sendero claro por el que seguir caminando.
No siempre es fácil, pero insisto, por fortuna, yo siempre he encontrado manos amigas dispuestas a sostenerme... :)
Un besazo a todos, y en especial a Marta y David, a los que envío mucha fuerza y ánimo!
Feliz paseo!
Foto: Chiqui Grego
Es fundamental esa mano amiga....
gracias a ella, podemos, a veces, tener conciencia real de algo que se nos imagina de otra manera en nuestro interior....
besos.